Aunque parezca mentira, como pasa el tiempo, mañana día 25 de Enero, hará un año que mantengo este Blog en activo, han sido bastantes entradas a lo largo de estos doce meses, muchas noches revisando, cuadrando fotografias o buscando temas musicales, para acoplar a las entradas. todo este trabajo ha merecido la pena. Aunque, sinceramente, no he tenido grandes dificultades, a la hora de seleccionar la tematica de las entradas, ya que, en su gran mayoría, son textos que por una u otra razón, me apasionan y por los que siento una cierta debilidad sentimental.
Hablar de Sevilla, tocar temas del Rocío, de la Feria o de nuestra Semana Santa, en fin, experiencias vivídas de nuestras cosas, es hablar de palabras mayores, para mi bastante serias y no se pueden tocar en cualquier foro de la red, aunque uno desde este atril, este abierto a todo, incluso a ciertas criticas de sus lectores.
Desde este rincón, como digo siempre, de los sueños eternos, os invito a que sigais visitando mi blog y si teneis un ratito, dejeis vuestro comentario, verdaderamente, es la unica forma que tengo de saber, si hablo con la pared o con mi gente.
Un abrazo a todos los lectores de mi blog y mi felicitación especial con todo cariño, para la Familia Rodriguez-Morejón, por lo felices que nos han echo a todos, con su buena nueva.
Panagarvill.
P.D. Marta somos todos. (Hoy, tambien hace un año que unos miserables, decidieron arrebatarle su vida)










La muestra de gratitud y amor que tienen sobretodo las personas mayores hacia los Cristos y Vírgenes de su barrio, es enternecedor llegar al Tiro de Línea un Lunes Santo al mediodía y ver como se emocionan la gente, viendo a su Virgen, recordando las vivencias, rememorando su niñez y quizás no poder contar ese año con su madre o su padre fallecidos recientemente y que vieron con ellos la cofradía, durante toda su vida. Es emoción lo que sienten las viejas del Cerro del Águila, cuando ven aparecer a su Virgen por Afán de Ribera, sí, a esa que cariñosamente le llaman “La Loli” y a la que le han rezado durante todo el año, o lo que sienten los vecinos de Pino Montano, de Amate, del Polígono o del Parque Alcosa cuando por arte de magia, se reúnen el Miércoles Santo y vuelven a su barrio torero de San Bernardo para ver un año más el esplendor de una cofradía, evocando aquellos viejos tiempos de vecindad que se fueron y que ya no volverán. En pocas palabras “CONMOVEDOR”.