
Hace algunos meses, en la revista domicical "Más Pasión" (obviamente, de claro contenido semanasantero), se publicó una encuesta realizada a sus lectores, titulada "Las siete maravillas de la Semana Santa".
Ni que decir tiene, que si cuantiosas fueron las maravillas que apuntaron los lectores; mayores e incontables son las maravillas, en el amplio sentido de la palabra, que existen en nuestra Semana Santa.
Os propongo que realicemos esa misma encuesta en este blog, con la idea de sacar en claro nuestros gustos esteticos, es decir, por donde nos movemos cada uno, a la hora de presenciar el cortejo de una cofradía, escuchar una marcha procesional, emocionarse con una saeta caracolera, o apreciar la elegancia con la que anda un palio por una recoleta plazuela, aunque creo que en ciertos aspectos esteticos cofrades, ya sabemos los gustos de más de uno y conocemos perfectamente lo que "tiran" algunos barrios y algunas Vírgenes sobretodo de "La Madrugá", (¿Verdad, Sr. Calvo?). por ello, precisamente, la ciudad de Sevilla es la tierra de María Santísima y en su escudo heraldico aparece con orgullo la palabra Mariana, además de muy noble, muy leal e invicta.
Para los cofrades sevillanos, es un gran compromiso, tener que elegir sólo siete retazos de sentimiento y arte, de entre tantos que se pueden vivir a lo largo de nuestra Semana Santa. Haré un esfuerzo (sarna con gusto no pica) y daré un repaso de mis vivencias cuaresmales, con cierto aire nostálgico por la cercanía del encuentro.
Empezaré sin más dilación con mis siete maravillas:
1ª MARAVILLA.

Si hay una cosa en la Semana Santa, con la que me maravillo y a la vez me sorprendo cada año, no es ni más ni menos, que con la formación de los negros tramos de nazarenos de mi Hermandad de “El Silencio” en la noche oscura del atrio de San Antonio Abad, la verdad es que es algo que los cofrades deberían conocer, y que sólo unos pocos tenemos la suerte de vivir. En pocas palabras “IMPRESIONANTE”.
2ª MARAVILLA.

Ver la madrugada del Viernes Santo, como llega a Sevilla, La Señora de Triana, "La Morena" de la calle Pureza, como si de una mocita presumida y coqueta se tratara, “trianeando” por calle O'Donnell a los sones de “Esperanza de Triana Coronada” de D. Abel Moreno y ante la hermosísima lluvia de pétalos que caen en su paso, cual marejada en alta mar, entre el fervor y el amor que le ofrece Sevilla entera. En pocas palabras “ENCUENTRO SUBLIME”.
3ª MARAVILLA.

Sentir la presencia de la Virgen de la Esperanza, la niña de San Gil, por calle Cuna, se escuchan siseos; ya esta aquí , casi la podemos ver ; los respiraderos del palio se deslizan a dos dedos de mi pecho en la estrechez de la calle y en esos momentos mágicos, miro al cielo cuando esta rayando el día y le doy gracias a Dios por haber nació sevillano y cofrade. En pocas palabras “MILAGROSO”.
4ª MARAVILLA.

Admirar desde la recoleta Plaza de San Leandro, vulgo “Pila del Pato”, la llegada por calle Alhóndiga, del portentoso misterio de la Redención en todo su esplendor, entre naranjos de costero a costero a sones de "Alma de Dios" y tras su extraordinaria chicotá por la plazuela, perderse buscando la calle Cardenal Cervantes en la noche sublime del Lunes Santo. En pocas palabras “APASIONANTE”.
5ª MARAVILLA.

La mañana del Domingo de Ramos, por si sóla, es ya una maravilla de por sí, todo esta preparado para los días grandes, la espera ha concluido y los pasos ya están montados en los templos, la rampa del Salvador esta puesta, las fachadas estan “encalás”, las túnicas "almidoná" y planchadas, los puestos de turrones montados en la Pasarela, la flor de azahar en los naranjos, las sillas en La Campana y en la Avenida, las tapas de bacalao en las cocinas de los bares, y los estrenos esperando encima de la cama a que llegue la hora señalada. En pocas palabras “EXPLOSIÓN DE COLOR”
6ª MARAVILLA.

Si hay en la Semana Santa una maravilla, a la que considero, la más sevillana de entre todas las maravillas, esta sería sin duda la revirá de una Virgen bajo Palio, a la caída de la tarde, en una calleja sevillana cualquiera, flanqueada por naranjos en flor, bajo la fragancia de una nube de incienso, sonando "Soleá dame la mano" y acompasando esta bendita estampa, con el sonido de unas bambalinas golpeando contra unos varales cincelados de plata de ley. En pocas palabras “LA GLORIA EN SEVILLA”
7ª MARAVILLA.

La muestra de gratitud y amor que tienen sobretodo las personas mayores hacia los Cristos y Vírgenes de su barrio, es enternecedor llegar al Tiro de Línea un Lunes Santo al mediodía y ver como se emocionan la gente, viendo a su Virgen, recordando las vivencias, rememorando su niñez y quizás no poder contar ese año con su madre o su padre fallecidos recientemente y que vieron con ellos la cofradía, durante toda su vida. Es emoción lo que sienten las viejas del Cerro del Águila, cuando ven aparecer a su Virgen por Afán de Ribera, sí, a esa que cariñosamente le llaman “La Loli” y a la que le han rezado durante todo el año, o lo que sienten los vecinos de Pino Montano, de Amate, del Polígono o del Parque Alcosa cuando por arte de magia, se reúnen el Miércoles Santo y vuelven a su barrio torero de San Bernardo para ver un año más el esplendor de una cofradía, evocando aquellos viejos tiempos de vecindad que se fueron y que ya no volverán. En pocas palabras “CONMOVEDOR”.
Un saludo a todos.
Panagarvill.