
En el año 1776 la Cofradía de la Sentencia cedió su lugar de orden por antiguedad a la del Gran Poder, para que esta última entrara antes que ella, en la Catedral de Sevilla, con la única condición de que cada año antes de la salida del Gran Poder, tendrían que pedir el permiso conveniente a la Macarena, desplazándose a la Parroquia de San Gil una representación de nazarenos desde el barrio de San Lorenzo.
En 1777 se inicia la ceremonia de la venia de la Macarena con el Gran Poder, por la que esta última hermandad haría Estación de Penitencia a continuación de la cofradía del Silencio en la madrugada del Viernes Santo.
En 1799 se recibe en la Macarena un oficio proveniente del Gran Poder, en el que expresan "que desean y suplican unirse bajo una concordia indisoluble con la de Ntro. Padre Jesús de la Sentencia". Al año siguiente la Junta de Gobierno de la Hermandad de la Macarena aprueba el oficio enviado por la Hermandad del Gran Poder.

Así sucedió en la Estación de Penitencia de 1902, cuando la Hermandad de la Macarena se situó por delante de la del Gran Poder en la entrada a la Carrera Oficial. El 16 de marzo de 1903 el Sr. Arzobispo aconsejó a las Hermandades del Gran Poder y de la Macarena que firmaran una Concordia. Esta fue firmada el 24 de marzo de ese mismo año y dura hasta nuestros días, habiéndose cumplido recientemente el centenario de dicha concordia.
Como contrapartida a este acuerdo, cada noche de Jueves Santo “La Centuria Romana Macarena” visita el Templo de Jesús del Gran Poder, para rendir pleitesía al Señor de Sevilla. Para ello, el Capitán de los Armaos, golpea el portalón de la Basílica del Gran Poder tres veces y exclama: “Abrid las puertas del cielo para rendirme a los pies de este Jesús Nazareno”. - Una vez que se ha terminado este protocolo, los Armaos se dirigen de nuevo a la Basílica de la Macarena para iniciar su desfile procesional.