Quien no vió Sevilla, no vió maravilla.

Nacido en el macareno Hospital de las Cinco Llagas, criado en el Barrio del Tiro de Línea y vecino del Cerro del Águila; fiel amante de Sevilla y sus tradiciones. "Cofrade" por vocación, "Feriante" por adicción, "Rociero" por devoción y "Bético" por convicción.
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martes, 27 de julio de 2010

Anhelado connubio.

Queridos Juan Luís y Manolo:

Una boda siempre es una buena noticia, pero la de vosotros es una noticia excelente. Sentímos una inmensa alegria, el día que nos anunciasteis vuestro compromiso, me tomo la libertad de daros las gracias, en mi nombre y en el de toda mi familia, por hacernos partícipes de éste enlace entre dos buenas personas.

Por fin ha llegado el momento de veros cruzar éste umbral que os falta, en esta carrera de obstaculos, a través de este mundo de indiferencia que nos toca vivir; a pesar de las turbulencias, siempre defendisteis con entereza vuestro lugar.

Sois dos personas extraordinarias, que se encontraron en esta vida de sueños, para vivir momentos increíbles y hacer felices a los demás. Veros juntos tomando esta decisión, nos inspira muchos sueños en nuestra propia vida, para poder alcanzar lo que vosotros habeis alcanzando en estos momentos.

Os dejo este monográfico con todo mi corazón y mis mejores deseos.



Os queremos, Felicidades.

martes, 28 de julio de 2009

Felicidades.



"Nacisteis juntos y juntos permaneceréis para siempre.
Aunque las blancas alas de la muerte dispersen vuestros días.
Juntos estaréis en la memoria silenciosa de Dios.
Mas dejad que en vuestra unión crezcan los espacios.
Y dejad que los vientos del cielo dancen entre vosotros.
Amaos uno a otro, mas no hagáis del amor una prisión.
Mejor es que sea un mar que se mezcla
entre orillas de vuestra alma.
Llenaos mutuamente las copas, pero no bebáis sólo en una.
Compartid vuestro pan, mas no comáis de la misma hogaza.
Cantad y bailad juntos, alegraos, pero que cada uno de vosotros
conserve la soledad para retirarse a ella a veces.
Hasta las cuerdas de un laúd están separadas,
aunque vibren con la misma música.
Ofreced vuestro corazón, pero no para que se adueñen de él.
Porque sólo la mano de la Vida puede
contener vuestros corazones.
Y permaneced juntos, mas no demasiado juntos:
Porque los pilares sostienen el templo, pero están separados.
Y ni el roble ni el ciprés crecen el uno a la sombra del otro."

Gibran Kalhil Gibran. (El matrimonio).